Muere José Ángel Mantequilla Nápoles, leyenda del boxeo

El cubano-mexicano, excampeón del mundo y miembro del Salón de la Fama, falleció a los 79 años de edad.

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La leyenda del boxeo latinoamericano José Ángel Mantequilla Nápoles, falleció ayer a los 79 años de edad en la Ciudad de México tras padecer diabetes y principios de Alzheimer. La información la dio a conocer Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

“Mantequilla Nápoles es ya Campeón para la eternidad. Se nos fue el gran campeón pero lo hizo de manera digna y con el amor de sus hijos quienes cuidaron de él. Descanse en Paz mi gran ídolo, compadre de mi papá, mexicano de corazón, cubano de nacimiento. ¡Adiós Mi Campeón!” escribió Sulaimán en su cuenta de twitter.

A Nápoles le apodaron Mantequilla por su facilidad de esquivar a los rivales, a quienes se les escurría. Al mismo tiempo, tenía una enorme capacidad noqueadora.

Cubano de nacimiento y nacionalizado mexicano, Nápoles fue uno de los más grandes peleadores latinos de todos los tiempos. Fue campeón welter de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y Consejo Mundial de Boxeo (CMB) entre 1969 y 1975. Dejó una marca profesional de 81-7 y 54 nocauts en 17 años de carrera. Tuvo 15 defensas exitosas de su título, durante 6 años e intentó ser doble campeón welter y mediano.

CÓMO LLEGÓ A MÉXICO. Cuenta la historia que Mantequilla Nápoles debutó como profesional en Cuba el 2 de agosto de 1958, a partir de entonces sostuvo ocho peleas como profesional. Sin embargo con el arribo de Fidel Castro al poder en la Isla en 1959, el boxeo profesional fue prohibido por lo que Nápoles emigró a México acompañado de otro boxeador exitoso Ultiminio Sugar Ramos.

Ya en territorio mexicano Nápoles se puso bajo la dirección de Cuco Conde, Kid Rapidez y Angelo Dundee y fue tan espectacular que despachaba a un rival tras otro convirtiéndose en el mejor boxeador ligero del mundo, antes de ser campeón. Así se ganó la idolatría de los aficionados mexicanos y los campeones le tenían terror y no le daban chance de disputar el título. Uno de ellos fue el campeón mundial de la categoría, el puertorriqueño Carlos Ortiz, de quien se sabe evadió enfrentar al cubano.

Ante las circunstancias, Mantequilla Nápoles tuvo que subir a peso welter para disputar un cinturón. Lo hizo el 18 de abril de 1969 en el Forum de Inglewood, California, donde derrotó en 13 episodios a Curtis Cokes campeón de la AMB y del CMB. Comenzó así una exitosa carrera como monarca de las 147 libras. La revancha le fue otorgada al estadunidense el 29 de junio en la Ciudad de México, pero de nuevo resultó vapuleado y no pudo continuar al término del décimo asalto.

En diciembre del año 1970, Nápoles perdió los dos títulos ante Billy Backus, a través de un nocaut técnico en el cuarto round debido a una severa herida en el arco superior del ojo. Sin embargo, logró la revancha el 4 de junio de 1971 y terminó con una victoria a su favor por nocaut técnico en el octavo round, tras una segunda caída de Backus en la lona.

Después de seis exitosas defensas, el 9 de febrero de 1974 retó al argentino Carlos Monzón, campeón de peso medio del CMB y la AMB, en Puteaux, Francia en pelea organizada por el actor y mafioso Alain Delon. Monzón, que tenía notable ventaja en el peso, ​se alzó con la victoria. Posterior a la pelea, Nápoles alegó que el argentino le había introducido el pulgar de su guante izquierdo en el ojo durante el sexto round, dejándole “ciego” en lo que quedaba de tiempo. La situación fue desmentida por el referí. Esta contienda fue el tema del cuento de Julio Cortázar: “La noche de Mantequilla”.

Nápoles, sin embargo, mantenía sus cinturones de campeón de peso wélter, que defendió con éxito ante el norteamericano Hedgemon Lewis (nocaut técnico) y el argentino Horacio Agustín Saldaño (nocaut) el mismo año de 1974; y Armando El Chivo Muñiz en marzo de 1975, pero renunció al cinturón de la AMB en mayo, por no hacer la defensa obligatoria ante el puertorriqueño primer retador de esa organización, Ángel Cholo Espadas. Enfrentó nuevamente a Muñiz el 12 de julio por el título de peso welter del CMB, y terminó con el triunfo por decisión unánime.

Su último combate profesional lo realizó ante John H. Stracey, quien le despojó de su título el 6 de diciembre de ese mismo año en la Monumental Plaza de toros México. Ese mismo día colgó los guantes.

Mantequilla se hizo tan famoso que se convirtió en compañero de aventuras cinematográficas de El Santo. En el feroz enfrentamiento entre el luchador y el boxeador con la Llorona en 1974, Mantequilla logró ser casi tan inexpresivo como el Enmascarado de Plata. Según el ranking de boxeadores de todos los tiempos de ESPN, Mantequilla es el Nº 32; el segundo mexicano, sólo detrás de Julio César Chávez.

El año 1984, Nápoles ingresó al Salón de la Fama del Boxeo y en 1990 al Salón Internacional de la Fama del Boxeo. Además, el canal de televisión HBO lo considera “el mejor boxeador de peso welter desde Sugar Ray Robinson”. También la revista The Ring le incluye entre los 100 mejores peleadores en la posición 63.​ Se estima que disputó unas 475 peleas como amateur.13​

A su retiro, Mantequilla Nápoles vivió en Ciudad Juárez, en la pobreza, con demencia pugilística, producto de los golpes recibidos. Ayer, falleció en casa de su hija Caridad, después de muchos años con complicaciones, producto de los golpes por el boxeo.

El CMB decretará luto mundial por el fallecimiento de uno de los grandes de todos los tiempos.

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